OLA DE FRÍO

Durante la nevada:

Preste atención a los medios de comunicación para obtener información del Instituto Meteorológico o de Protección Civil.

Lleve ropa y calzado adecuado para las bajas temperaturas. Las manoplas son preferibles a los guantes, ya que reducen la zona expuesta al frío al conservar el calor entre los dedos.

Evite prendas ajustadas para que el aire circule entre la piel y la ropa actuando como aislante. Póngase una sobre otra, varias prendas de ropa ligera y cálida mejor que una sola de un único tejido.

Protéjase el rostro y la cabeza y evite la entrada de aire frío en los pulmones.

No realice ejercicios físicos excesivos puesto que el frío no es bueno para la circulación sanguínea.

Desconecte todos los aparatos eléctricos que no sean necesarios. Tenga a mano velas, linternas y pilas.

Tenga en cuenta que las bajas temperaturas afectan al rendimiento de la batería de teléfonos móviles. Procure llevar su móvil en bolsillos interiores, menos expuestos al frío.

Para la familia:

Tenga una reserva de la medicación que requiera regularmente algún miembro de la familia.

Siga una dieta rica en nutrientes (hígado, huevos, cereales, quesos curados y vitamina C). Tomar bebidas alcohólicas es perjudicial, ya que favorece la pérdida de calor corporal.

Los niños deben estar alejados de estufas y braseros.

Para las personas de edad avanzada y enfermos de corazón no es conveniente salir a la calle porque el frío ejerce sobre el corazón una tensión extra y existe el riesgo de sufrir un ataque cardíaco.

Para su casa:

Revise los tejados y bajadas de agua, los cierres de las ventanas y las puertas en contacto con el exterior.

Desconecte todos los aparatos eléctricos que no sean necesarios.

Revise sus sistemas de calefacción para que estén en perfectas condiciones de uso. Procure que las estufas de carbón, eléctricas y de gas estén alejadas de visillos y cortinas.

Evite la intoxicación producida por braseros de carbón picón o estufas de leña, carbón o gas en lugares cerrados sin renovación de aire.

Mantenga un grifo ligeramente abierto a fin de evitar la rotura por congelación de las tuberías.

Debe tener en casa: velas, linternas con pilas de repuesto, estufa y cocina de camping. En las zonas que puedan quedar aisladas, disponga de una razonable reserva de alimentos y un botiquín de primeros auxilios con las medicinas que habitualmente utilicen los miembros de su familia.

Si tiene que desplazarse:

Evite el viaje en coche siempre que no sea imprescindible. Utilice si es posible el transporte público.

Si el viaje es inevitable, procure no viajar solo y revise su coche a fondo antes de salir: frenos, neumáticos, sistema de alumbrado, líquido anticongelante, bujías...

Evite conducir de noche: los peligros son más difíciles de detectar.

Infórmese de la situación meteorológica y del estado de las carreteras en la zona a la que se dirige. Evite conducir de noche, los peligros son más difíciles de detectar.

Antes de salir, infórmese de dónde se encuentran los lugares de refugio en la ruta que piense seguir (albergues, hoteles).

Lleve en su coche cadenas, radio, pala, cuerda, una linterna, un teléfono móvil con su cargador y ropa de abrigo. También algún alimento rico en calorías (chocolate, frutos secos...)

Lleve el depósito de gasolina lleno, repostando cada 100 kilómetros aproximadamente.

Al volante:

Si el temporal le sorprende dentro del coche debe permanecer dentro de él. Si lo mantiene en marcha con la calefacción puesta, deje una ventanilla entreabierta para renovar el aire y evite quedarse dormido. Deje un pañuelo colgado de la antena para llamar la atención.

Mantenga limpio de nieve y desbloqueado el tubo de escape para evitar que los humos entren al coche.

Si hay nieve dura o hielo, ponga las cadenas y conduzca con marchas cortas y sin cambiar bruscamente de dirección.

No pise el freno al rodar sobre un tramo helado, es preferible que el coche cruce el tramo por sí mismo.

La radio le facilitará la información sobre la evolución de la situación meteorológica.